Sintya Carolina Valdez Ayala, quien hizo un Doctorado en Sociología en la Universidad de Barcelona, España, a través del Programa Nacional de Becas “Carlos Antonio López” (BECAL) del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), obtuvo la distinción Sobresaliente Cum Laude por su tesis doctoral “Movimientos campesinos en Paraguay: un análisis sociohistórico de resistencia y transformación social”.
“Obtener el Cum Laude representa para mí un logro significativo tanto a nivel personal como profesional. Es el reconocimiento a años de esfuerzo y a una trayectoria de investigación construida con el apoyo de instituciones y personas que confiaron en mí. También simboliza el valor de la educación pública y del financiamiento de BECAL, que hicieron posible este camino de formación. Este reconocimiento, además tiene un significado especial porque refleja el recorrido de la niña de la comunidad rural de Cerro Punta que fui, hasta alcanzar una de las máximas distinciones académicas en una universidad europea de gran prestigio”, expresa.
Su investigación se centró en los movimientos campesinos paraguayos desde una perspectiva sociohistórica. “Elegí este tema porque forma parte de mi propia historia de vida. Haber crecido en una familia campesina despertó mi interés por comprender las profundas desigualdades existentes en el Paraguay y las formas en que distintos sectores sociales han construido procesos de organización y resistencia. Mi propósito fue aportar conocimiento científico que contribuya a comprender mejor nuestra realidad social y que pueda servir de insumo para el diseño de políticas públicas y para el debate académico nacional”, explica.
Originaria de Villarrica, Departamento de Guairá, Sintya proviene de una familia campesina numerosa, integrada por doce hijos. “Soy hija de un agricultor, mis padres no han tenido la oportunidad de terminar ni los estudios primarios. En las condiciones en las que crecimos, acceder a la educación era una posibilidad muy limitada, si bien la mayoría de mis hermanos tienen estudios universitarios, no todos pudieron acceder a estos estudios”, señala.
Comenta que su trayectoria ha estado marcada por importantes desafíos económicos y sociales. A los 15 años migró del campo a la ciudad para poder continuar sus estudios, siguiendo la trayectoria de sus hermanas mayores. Mientras cursaba el colegio de noche, trabajaba como empleada doméstica, y posteriormente siguió combinando estudio y trabajo durante toda su formación universitaria. “Por eso valoro las políticas públicas que amplían el acceso a la educación, porque conozco en primera persona el impacto que pueden tener en la vida de las personas; además de la inversión pública en educación, en mi experiencia se han sumado otros factores como el apoyo decidido de personas solidarias que me abrieron espacios y me impulsaron a desarrollar mi carrera”, afirma.
Es Licenciada en Sociología por la Universidad Nacional de Asunción (UNA), Especialista en Didáctica de la Educación Superior por la UNA y Máster en Ciencias Sociales con mención en Desarrollo Social e Investigación por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO, Paraguay). Actualmente, es profesora escalafonada del Departamento de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNA e investigadora del Centro de Estudios Rurales Interdisciplinarios (CERI).
Mediante el Programa BECAL realizó el Doctorado en Sociología en la Universidad de Barcelona, España. Eligió este programa porque le permitía fortalecer su formación como investigadora en una universidad con una importante tradición en ciencias sociales. “Mi principal objetivo era desarrollar una investigación rigurosa sobre los movimientos campesinos paraguayos, contribuyendo a comprender procesos históricos que siguen siendo centrales para el desarrollo del país y, al mismo tiempo, fortalecer mis capacidades para la docencia y la investigación en Paraguay”, refiere.
Asegura que la experiencia doctoral fue enriquecedora tanto en el plano académico como personal. Tuvo la oportunidad de integrarse a grupos internacionales de investigación, participar en seminarios con investigadores de distintos países y conocer nuevas perspectivas teóricas y metodológicas. Durante el doctorado, fortaleció herramientas para el diseño de investigaciones complejas, el análisis sociohistórico, la investigación cualitativa, la escritura científica y la publicación académica. También, amplió su experiencia docente, desempeñándose como profesora en la Universidad de Barcelona.
“Más allá de los conocimientos adquiridos, vivir esta experiencia me permitió comprender la importancia de la internacionalización de la ciencia y del trabajo colaborativo entre universidades. Hoy regreso con una formación mucho más sólida y con una red académica internacional que espero seguir fortaleciendo desde Paraguay”, asevera.
Al hablar de sus metas laborales, Sintya dice que su principal objetivo es continuar desarrollando una carrera académica y científica en Paraguay, profundizando sus líneas de investigación, contribuyendo a fortalecer, en la medida de lo posible, las capacidades científicas del país. También quiere continuar formando nuevas generaciones de investigadores desde la Universidad Nacional de Asunción y desde el CERI, promoviendo la producción de conocimiento de calidad y la cooperación internacional.
“Una aspiración más amplia es contribuir al fortalecimiento de la investigación científica paraguaya y que ese conocimiento tenga un impacto concreto en las políticas públicas y en el desarrollo del país”, manifiesta.
Considera que BECAL constituye una de las políticas públicas más importantes que ha impulsado Paraguay en materia de formación de capital humano avanzado. Al respecto, refiere que su impacto trasciende a cada becario, porque el conocimiento adquirido retorna al país a través de la docencia, la investigación, la innovación y la gestión pública.
Además, agrega, democratiza oportunidades para personas que difícilmente podrían acceder a una formación internacional por sus propios medios. “En mi caso, BECAL hizo posible realizar un doctorado en una de las universidades más prestigiosas de Europa y regresar con nuevas herramientas para contribuir al desarrollo científico del Paraguay. Invertir en educación superior e investigación es una inversión estratégica para el desarrollo nacional”, sostiene.
También considera muy positivo que actualmente BECAL esté orientando parte de sus recursos al fortalecimiento de programas de posgrado en universidades paraguayas. Piensa que esto debería ser parte de una progresión de esta política pública que ha contribuido a formar una masa crítica de investigadores altamente calificados. “En un futuro cercano, Paraguay contará con un número cada vez mayor de doctores capaces de desarrollar programas de doctorado de excelencia en nuestras propias universidades. Esto permitirá que una mayor proporción de la inversión pública fortalezca las capacidades científicas e institucionales del país, consolidando un sistema nacional de educación superior e investigación cada vez más sólido”, destaca.
Insta a los profesionales paraguayos que están en condiciones de postular que aprovechen las oportunidades de formación que ofrece BECAL, ya que se trata de una iniciativa con una cobertura muy importante, que permite acceder a estudios de posgrado en instituciones extranjeras de alto nivel y ampliar las capacidades profesionales y académicas.
Subraya que realizar un posgrado en el exterior es una experiencia enriquecedora, tanto en el ámbito profesional como en el personal. No se trata únicamente de cursar estudios; implica conocer nuevas perspectivas, interactuar con otras culturas, adaptarse a nuevos contextos y desarrollar habilidades que trascienden lo académico.
“Como toda experiencia significativa, también requiere compromiso, esfuerzo y capacidad de adaptación. Vivir y estudiar en otro país plantea desafíos, pero estos forman parte del proceso de crecimiento y aprendizaje, y el resultado genera muchas satisfacciones. Por eso, a quienes estén en condiciones de postular, los animo a aprovechar esta inversión pública destinada a la formación del talento humano paraguayo, porque ese potencial sobra en nuestro país, muchas veces se desperdicia por falta de oportunidades y esta es una de ellas”, concluye.