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Becaria de BECAL comparte visión sobre rol de las mujeres en la academia, investigación, gestión pública, política y en la conducción estratégica

Nidia Raquel Forte Valiente, quien hizo una Maestría en Gobierno y Administración Pública en la Universidad Complutense de Madrid, España, a través del Programa Nacional de Becas “Carlos Antonio López” (BECAL) del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), publicó un análisis en el marco de la conmemoración del Día de la Mujer Paraguaya, donde destaca la necesidad de que Paraguay cuente con más mujeres en la gestión pública, en la academia, en la investigación, en la política y en la conducción estratégica de las instituciones.

Su visión sobre el rol actual de la mujer está publicado en la página del Instituto Patria Soñada: https://instituto.org.py/2026/02/21/la-mujer-paraguaya-fuerza-liderazgo-y-compromiso-con-la-nacion/. Al respecto, refiere que nuestro país necesita mujeres que combinen sensibilidad social con rigurosidad técnica, que entiendan que el liderazgo no es solo ocupar un cargo, sino asumir la responsabilidad de transformar realidades. “La mujer paraguaya ya ha demostrado, a lo largo de la historia, que tiene la fuerza, la inteligencia y la determinación para hacerlo. Hoy el desafío es consolidar ese liderazgo con formación, con redes de apoyo, con fe y con visión de futuro”, resalta.

Nuestra becaria es actualmente Coordinadora de Relaciones Interinstitucionales de la Red de Politólogas de la Universidad Nacional de Asunción, un espacio plural, autónomo y apartidario que promueve el análisis, la reflexión y la participación activa de las mujeres en los asuntos públicos. Desde allí, trabajan para visibilizar el liderazgo femenino y fortalecer la presencia de mujeres preparadas en espacios de decisión.

Asimismo, menciona que el Instituto del Desarrollo del Pensamiento Patria Soñada (IDPPS) ha sido un espacio que le abrió los brazos, le recibió con generosidad y celebra que esta institución no solo forme pensamiento crítico, sino compromiso real con el país.

Raquel manifiesta que hablar de la mujer paraguaya es hablar de historia, de resiliencia y de construcción permanente de nación. Desde las Residentas que sostuvieron al país en uno de sus momentos más oscuros, hasta las mujeres que hoy ocupan espacios de decisión en la academia, en la gestión pública, en la política y en la sociedad civil, asegura que existe un hilo conductor inquebrantable: la determinación de contribuir al desarrollo y al progreso del Paraguay.

“La mujer paraguaya no solo ha sido protagonista de momentos críticos en nuestra historia, sino que ha sido arquitecta silenciosa de la reconstrucción, del crecimiento y del fortalecimiento institucional del país. Ha trabajado la tierra, ha sostenido hogares, ha liderado organizaciones y ha formado generaciones enteras con una convicción profunda de que el Paraguay puede y debe avanzar”, destaca.

Sostiene que hoy el desafío es distinto, pero igual de trascendental, ya que el desarrollo de la nación exige mujeres preparadas, formadas, capaces de gestionar, decidir y liderar procesos de transformación. Agrega que el país necesita de mujeres líderes, de la kuña guapa, no solo entendida como símbolo de sacrificio, sino como símbolo de capacidad, profesionalismo, estrategia y visión.

“En lo personal, este compromiso con el desarrollo del Paraguay ha marcado profundamente mi camino. Como madre, me ha tocado tomar decisiones difíciles. Una de las más trascendentales fue dejar a mi familia para viajar al extranjero y realizar una capacitación académica. No fue una decisión sencilla. Implicó sacrificio, distancia y un profundo desafío emocional. Pero también implicó convicción, propósito y fe”, relata.

Añade que en todo este trayecto, su gran motor ha sido la fortaleza que ha encontrado en Dios y que en los momentos de duda, cansancio y de soledad, fue la fe la que le sostuvo, le dio claridad y la que le recordó que cada paso tenía un sentido mayor. “Estoy convencida de que el mejor legado que podemos dejar a nuestros hijos es el ejemplo. Y el ejemplo más poderoso es la preparación académica, el esfuerzo constante y la búsqueda de la excelencia. Nuestros hijos aprenden más de lo que ven, que de lo que escuchan. Ver a una madre que, apuesta por su formación, que se desafía a sí misma y que cree en el conocimiento como herramienta de transformación, es sembrar futuro”, asevera.

Raquel agradece la inversión del Programa BECAL en su formación y sostiene que no constituye un privilegio individual, sino un compromiso personal y moral con el Paraguay, que se traduce en la decisión de retribuir al país con trabajo serio, con una gestión pública responsable, con propuestas que fortalezcan las instituciones y con acciones concretas orientadas al desarrollo sostenible.

Finalmente, subraya que cuando una mujer avanza, avanza su familia; cuando una mujer se forma, se fortalece su comunidad; y cuando una mujer lidera con convicción, preparación y valores, avanza la nación. “El Paraguay que soñamos necesita de todas nosotras. Y estoy convencida de que estamos listas para construirlo”, concluye.